DIVERTICULITIS Y DIVERTICULOSIS
Bliss DZ, Sawchuk L. Enfermería Médicoquirúrgica: Valoración y
Cuidados de Problemas Clínicos. Vol II. 6ª ed. Madrid: Mosby; 2004. p. 1122-3.
Realizaré la bibliografía sobre la enfermedad de
diverticulitis y diverticulosis, puesto que se trata de una patología de la que
nunca había oído hablar y tengo curiosidad por conocer más y a fondo en qué
consiste.
Un divertículo es una dilatación de los sáculos del colon o
una protrusión de la mucosa hacia el exterior de la pared del intestino. Pueden
aparecer en cualquier punto del tracto gastrointestinal, aunque se encuentran
con mayor frecuencia en el colon sigmoideo. Esta enfermedad se puede presentar
de dos formas distintas: diverticulitis y diverticulosis. Se trata de una
enfermedad que afecta al 5% de la población de 40 años y al 50% de la población
de más de 80 años, independientemente del sexo, aunque los hombres suelen
presentar mayores complicaciones. No se conoce la causa de la enfermedad,
aunque sí que se suele relacionar con la falta de fibra en la dieta, por lo que
es más prevalente en zonas en las que el consumo de fibra es inferior al
recomendado, como en la Europa occidental. Explicaré por separado cada una de ellas,
hablando de su etiología y fisiopatología, manifestaciones, además de los
cuidados de enfermería en este campo, respectivamente.
La diverticulosis.
Consiste en la presencia de varios divertículos no
inflamados. El paciente no suele presentar síntomas, sin embargo a menudo
padecen malestar abdominal.
-Etiología y fisiopatología.
Las personas que tienen una dieta baja en fibra, generan
unas heces que apenas contienen agua, por lo que su paso por el intestino es
más lento y se absorbe aún más agua de ellas. El resultado es casi una
obstrucción, en la que el intestino se ha estrechado y la hez está deshidratada
para continuar, luego la presión intraluminal aumenta y se crean protrusiones
hacia el exterior del intestino, creando divertículos.
-Manifestaciones clínicas.
La mayoría de los pacientes no presentan síntomas, aunque
los que lo hacen suelen tener dolor abdominal en forma de espasmos en la zona
del colon descendente y sigmoidal, y que se alivia al expulsar gases o al
defecar. En estos pacientes la diarrea y el estreñimiento se alternan. Además,
añadir que aproximadamente el 15% de las personas que padecen diverticulosis
progresan en su enfermedad hacia diverticulitis aguda.
-Cuidados de enfermería.
La trataremos con una dieta rica en fibra y laxantes de volumen.
Además, para aliviar el malestar provocado por los espasmos podremos utilizar
fármacos anticolinérgicos (ciclomina y Donnatal). Además, debido al aumento del
consumo de fibra, se debe aumentar también el volumen de líquidos ingerido para
compensar la falta de agua retenida en las fibras. Y en general, eliminar o
disminuir todos los factores que puedan ocasionar un aumento de la presión
abdominal.
La diverticulitis.
Consiste en la presencia de inflamación en los divertículos
del colon.
-Etiología y fisiopatología.
La básica diferencia con la diverticulosis es que la
presencia de divertículos en el intestino, unido al paso de las heces de forma
lenta, va a provocar que parte de las bacterias que llevan las heces penetren
en los divertículos, además de las propias heces (fecalito), inflamándolos.
Habitualmente presentan perforaciones que se convierten en una de las peores
complicaciones, ya que puede causar una peritonitis, en el supuesto caso de que
fuese una diverticulitis aguda; o abscesos, en caso de ser una diverticulitis
crónica. Además, la inflamación puede extenderse a los órganos que le rodean
provocando edemas tisulares.
-Manifestaciones clínicas.
Estos pacientes presentan dolor abdominal en la parte por
encima de la zona intestinal afectada. Si palpamos el abdomen de estos
enfermos, podremos observar una masa blanda en el cuadrante inferior izquierdo.
Además, puede aparecer fiebre, escalofríos, náuseas, anorexia y recuento
elevado de leucocitos. Todos estos síntomas y signos desaparecen en los
pacientes ancianos. Aparte de todas las complicaciones antes mencionadas, cabe
añadir la complicación por hemorragia, muy habitual en diverticulitis, y que se
manifiesta con hematoquecia. Esta clase de hemorragia suele detenerse
espontáneamente.
-Cuidados de enfermería.
Para tratarla, el objetivo principal será dejar que el colon
descanse para superar la inflamación. Para ello se mantiene al paciente en NPO
(nada por vía oral) y en descanso en cama, y los líquidos se administraran por
vía oral. Se hará uso de antibióticos de amplio espectro y se controlará el
recuento de leucocitos, siempre controlando los posibles síntomas de
peritonitis. La mayoría de estos pacientes suele necesitar cirugía, ya sea para
el drenaje de los abscesos o disecación de cualquier masa inflamatoria que
obstruya el paso; o bien para realizar una colostomía hasta temporal, hasta que
el color cicatrice.
Como siempre, lo más importante es informar al paciente, que
cuanto mejor conozca su enfermedad, menores serán las complicaciones de su
cuadro y mayor será la adherencia terapéutica.
SUSANA MARTÍNEZ SÁNCHEZ
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