miércoles, 5 de noviembre de 2014

Bibliografía 6


HEMORROIDES

Rayón E. Enfermedades del recto y del ano. En: Manual de enfermería medico quirúrgica  Vol II. Ed.Madrid. P300-304

He escogido este tema porque me parece que es una enfermedad muy común que la gente toma como algo normal y por lo que mucho deciden no consultar a especialistas tomando medidas caseras o porque es un tema que causa vergüenza, por ello he decidido ampliar la información relevante a este tema mediante la consulta a este libro de cuidados enfermeros.  
Las hemorroides son un tema sobre el cual apenas se habla, pero que afecta a muchas personas. Para ser exactos, todos tenemos hemorroides, estas son plexos de tejido submucoso donde están contenidas las vénulas y arteriolas del conducto anal. Solo son patológicas cuando el flujo de sangre en esta zona de vasos sanguíneos se interrumpe. Se habla de enfermedad hemorroidal cuando hay dilataciones varicosas de las venas hemorroidales de la región ano rectal. Las hemorroides internas son pequeñas “almohadillas” con una rica red arteriovenosa, presentes desde el nacimiento en forma de tres pequeñas masas dispuestas en la circunferencia anal y cubiertas de mucosa. Pueden ser internas o externas dependiendo si se encuentran en el interior o exterior del esfínter anal.

Cuando el esfínter anal se encuentra en reposo las hemorroides actúan como una válvula de cierre favoreciendo la continencia. Con la defecación de produce su dilatación que tras la contracción del esfínter son comprimidas y quedan vacías. En el proceso de desarrollo de las hemorroides se produce un debilitamiento de los mecanismos de anclaje y un aumento de la presión interna, así los factores que intervienen en su aparición son en envejecimiento por el debilitamiento del tejido conjuntivo de soporte, el estreñimiento prolongado, los esfuerzos intensos al defecar, la bipedestación, embarazo y parto, todas aquellas causas que compriman las venas hemorroidales.

Las principales manifestaciones de las hemorroides son las rectorragias (hemorragia de sangre rojo vivo). Las hemorroides externas  se muestran de color azulado provocando una sensación de ardor en el recto, dolor y prurito o picor que generalmente se alivia al sentarse.
En las hemorroides internas el paciente es asintomático, por lo que para poder detectarlas se utilizan pruebas diagnósticas como la anoscopia o sigmoideoscopia, la inspección visual y exploración digital.  Por su parte las hemorroides externas suelen presentarse trombosadas con la aparición de dolor anal constante, agravado con la defecación, desapareciendo a la semana, que suelen tratarse mediante incisión.

El principal tratamiento quirúrgico es la hemorroidectomía, eliminación quirurgica de las hemorroides, para las hemorroides de gran tamaño, molestas y que no han respondido a otros tratamientos. Otros métodos son la ligadura con banda elástica, el tratamiento con láser o inyecciones esclerosantes. Si queremos evitar la cirugía se puede recurrir a otros métodos como cremas con lidocaína que reducen el dolor o ablandadores de heces para reducir el esfuerzo y el estreñimiento, evitando defecaciones dolorosas. El cambio de dieta incluyendo alimentos ricos en fibra también ayudará  a evitar el estreñimiento.


María Reíllo Ortega

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