lunes, 6 de octubre de 2014

Práctica 2.

CURACIÓN SECA DE HERIDAS EN CIRUGÍA MENOR.

Una cura se puede definir como el proceso de sanar o desinfectar una herida. Las curaciones es una de las acciones que más se realizan en el ámbito de la enfermería, y por eso es muy importante saber realizarlas de la forma más adecuada. El lugar donde se pueden realizar este tipo de intervenciones suele ser una sala de cirugía menor o cualquier espacio limpio. Es muy importante que mantengamos una serie de pautas de precauciones para evitar que surgan problemas, por lo que deberemos de llevar bata, mascarilla, gorro y guantes. La asepsia a la hora de las curas es crucial.

Para la realización de las curas necesitaremos:
  • Pinzas de Adson con o sin dientes.
  • Mosquito curvo.
  • Tijera de Metzembaun curva.
  • Tijera estándar de Mayo.
  • Pinzas de Pean.
  • Pinzas de disección.
  • Portaagujas.
  • Guantes estériles.
  • Gasas .
  • Esparadrapo de diferente tamaño.
  • Suero fisiológico.
  • Antisépticos como la povidona yodada (betadine).
  • Jeringuillas y agujas.
  • Contenedor de desechos.
  • Campo estéril.

El procedimiento para la realización de curas es el siguiente:

  1. Lo primero de todo es lavarnos exhaustivamente las manos. 
  2. Una vez lavadas, debemos de colocar el campo estéril encima de la mesa auxiliar. Debemos cogerla de los picos, sin llegar a tocar el interior de la misma. 
  3. Una vez colocada, cogeríamos los instrumentales quirúrgicos (los cuales estarían metidos dentro de sus bolsas de esterilización) y los dejaríamos caer al volcar el envoltorio encima del campo. Una vez colocado todo esto, acercaríamos la mesa auxiliar al paciente. 
  4. Este es el momento de quitar el apósito contaminado que tiene el paciente puesto en el lugar de la herida. Debemos tener precaución al recogerlo y lo doblamos sin tocar la parte interna, tirándolo en la papelera más cercana. 
  5. Una vez retirado nos deberíamos de lavar las manos de nuevo. 
  6. Ahora es el turno de ponernos los guantes estériles. Primero abriremos el sobre por los picos, sin llegar a tocar el interior, dejándolo abierto encima del campo estéril. Cogeremos el guante de la mano no dominante con la mano dominante, teniendo cuidado de no tocar el exterior del mismo. Del mismo modo, metemos la mano con el guante ya puesto en el otro guante para colocarlo. 
  7. Una vez colocado los guantes, cogeríamos la jeringa con la aguja y la llenaríamos de suero, el cuál echaremos más tarde en la torunda. Una vez preparado todo el material es momento de realizar las torundas. 
  8. Para la realización de las mismas necesitaremos unas pinzas de disección o de Pean (siempre se colocan en la mano no dominante) y unas tijeras de Kocher (se coloca en la mano dominante). Una vez cogido ambos instrumentos procederemos a la realización de la torunda, doblando la gasa hasta la elaboración de la misma. Una vez hecha, la impregnaremos del suero cargado en la jeringa y procederemos a la limpieza de la herida, tirando la torunda posteriormente. Si es necesario echar betadine, lo haremos en este momento. 
  9. Una vez desinfectada la herida, cogeremos unas cuantas gasas dobladas y las colocaremos en la herida. 
  10. Nos quitamos los guantes y cortamos un trozo de esparadrapo, el cual colocamos a ambos lados, para que así no se mueva y pueda airearse por los agujeros de la gasa. 
  11. Desechamos todo aquello que haya sido utilizado y si los instrumentales no son desechables, deberemos de esterilizarnos de nuevo.

Antonio Ortuno Velasco

No hay comentarios:

Publicar un comentario