FASE POSTOPERATORIA DEL PACIENTE QUIRÚRGICO
Smeltzer SC, Bare BG. Enfermería medicoquirúrgica. Vol I. 10ºed. México: McGraw-Hill; 2004. 493-496.
He elegido este libro para hablar sobre el tratamiento de enfermería durante las horas que siguen a la operación o a la intervención quirúrgica porque es un tema bastante importante en la fase del postoperatorio y la considero interesante para plasmarla aquí.
Podemos empezar definiendo la fase postoperatoria como aquel periodo que empieza desde que el paciente sale del quirófano e ingresa en la sala de recuperación posasnestésica hasta la evaluación postoperatoria y la posterior alta médica. Una vez definido en que consiste esta fase, me voy a centrar en el tratamiento que nosotros debemos de realizar una vez que el paciente es intervenido quirúrgicamente.
La fase postoperatoria puede ser inmediata (el paciente es trasladado a la 'sala de despertar', donde el enfermo espera a que se le pase el efecto de la anestesia) o diferido (el paciente es trasladado de nuevo a la misma sala donde se encontraba en la fase preoperatoria). La sala despertar se encuentra próxima al quirófano por si surge algún problema (que el efecto de la anestesia no desaparezca) y la enfermera debe estar al cargo del paciente para notificar cualquier tipo de cambio que se produzca. La atención de enfermería, desde las primeras horas posteriores a la operación hasta los días siguientes, debe ayudar al paciente a recuperarse de los efectos de la anestesia, valorar su estado fisiológico por si aparece cualquier tipo de reacción o síntoma, tratar el dolor que puede causar la operación una vez terminado el efecto de la anestesia, seguir un régimen terapéutico, hacer que el paciente recupere sus altas funcionalidades y apoyar e informar a los familiares.
En las primeras horas posteriores a la operación, es importante mantener la habitación ventilada, limpia y preocuparnos por cualquier afecto adverso que genere la intervención en el paciente (náuseas, vómitos, dolor,..). Debemos realizar un exhaustivo control de las constantes vitales, como medir la presión arterial, pulso y frecuencia respiratoria cada 15 minutos durante la primera hora y cada 30 minutos en las dos horas siguientes. Los pacientes, por lo general, se empiezan a sentir mucho mejor varias horas después de la cirugía o después de haber realizado un sueño profundo.
Una vez que el paciente se encuentra mucho mejor y padece menos dolor, debemos empezar a llevar a cabo los ejercicios postoperatorios, para así hacer que el proceso de curación sea más rápido y para que la persona sienta mejoría en la zona de intervención. Si la intervención se ha realizado a nivel digestivo es muy importante controlar la alimentación, dándole al principio alimentos ligeros e introduciendo algo más solido conforme vaya pasando el tiempo. Debemos darnos cuenta que los cuidados que realizamos en esta fase no se centran solamente en aliviar el dolor, sino que el núcleo de los mismos es en conseguir la independencia de los cuidados de la propia persona. También es una fase en la que debemos de evaluar al paciente todos los días, anotando cualquier tipo de problema o síntomas, para actuar rápidamente en ella y evitar que más tarde sea peor.
El PNDS es un modelo útil que utilizan las enfermeras en ciertos países durante la fase postoperatoria, donde se incluyen diagnósticos, intervenciones y resultados para el paciente en el ámbito de la enfermería.
Antonio Ortuno Velasco
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