lunes, 20 de octubre de 2014

Bibliografía 1.

USO DEL PROCESO DE ENFERMERÍA

O´Connell Smeltzer S., Bare G. B. Enfermería medico quirúrgica de Brunner-Suddarth. 10ª ed. México,McGraw-Hill Interamericana; 2005.39-48

Buscando información sobre la atención al paciente durante el proceso de enfermería me gustaría destacar la información relevante a este tema que aparece en el libro de Enfermería Médico Quirúrgica de Brunner-Suddarth, en el que se desarrollan cada una de las distintas etapas de este proceso.

Ante un nuevo paciente el enfermero deberá desarrollar de forma ordenada cada una de estas cinco etapas. De una forma rápida podemos definir la valoración(anamnesis) como la recolección de datos sobre el estado de salud del paciente, para ello nos ayudaremos de una entrevista planeada con anterioridad que deberá de adaptarse a las circunstancias de cada caso. La finalidad es identificar los parámetros de funcionamiento físico, psicológico y emocional, obteniendo esta información a través de familiares, amigos y de la historia clínica. Un punto importante de esta fase es el registro de los datos recogidos, ya que así aseguraremos la continuidad de la información para el uso de nuestros compañeros y podremos ofrecer una atención de calidad.

Una vez que tenemos los datos debemos de interpretarlos y formular el diagnóstico, mediante la taxonomía de la NANDA, quien agrupo los diagnósticos de acuerdo con los patrones de respuesta humanos. Se centran en problemas de salud reales o potenciales que la enfermera debe de resolver de forma independiente o interdependiente (problemas en colaboración).

Estos diagnósticos se convertirán en la guía para que las enfermeras elaboren su plan de atención. En la planificación de los cuidados se establecen los objetivos que deseamos y los medios para alcanzarlos, para ello debemos de establecer las prioridades más urgentes, por ejemplo siguiendo el modelo de las necesidades de Maslow, por el cuál daremos más importancia a las necesidades físicas. Con todo ello debemos de conseguir que el paciente aprenda las actividades de cuidado personal.

Una vez que los cuidados han sido planteados la enfermera podrá llevar a cabo su ejecución  para satisfacer las necesidades de salud del paciente. Usaremos intervenciones estandarizadas pero no podemos olvidarnos de individualizarlas y ajustarlas a las características de cada caso para lograr una mayor eficacia.

Acabamos con la evaluación de todo el proceso, identificamos las respuestas del individuo a las medidas tomadas y el grado en el que se han logrado los objetivos. Recalcar la importancia de registrar la información recogida a lo largo de todo el proceso, los resultados serán documentados de forma concisa y objetiva, relacionándolos con los diagnósticos y problemas relacionados.

De esta manera conseguiremos un plan de cuidados bien elaborado, ofreciendo la garantía de que se atenderán los diagnósticos y las necesidades básicas del paciente.


María Reillo Ortega

No hay comentarios:

Publicar un comentario